lunes, 4 de marzo de 2013

Agua de Hungría


 Ya falta menos para que llegue la primavera; tendremos abundante materia prima para hacer potingues diversos, pero mientras esperamos que broten las aromáticas y florezcan rosas, jazmines, melisas, etc, etc, podemos preparar unos aceites corporales buenísimos con plantas que están todo el año verdes y que a pesar de todo florecen y alegran un poco los días invernales. Romeros, lavandas, caléndulas y mentas, verdes y con flor nos esperan. Para hacerlos podéis seguir los mismos pasos que con el aceite de rosas (ver entrada).
 También podéis hacer alcohol de romero y si tenéis a mano romero, menta y lavanda podéis preparar "Agua de Hungría", llamada así porque fué la reina Isabel de Hungría, que sufría dolores reumáticos y no se resignaba a envejecer, quien encargó y popularizó esta loción que le devolvió la salud y dicen que también la juventud. Cuentan que la colonia se puso de moda en la corte como perfume y cosmético "anti-aging" al mismo tiempo. Tanto es así que la fórmula ha llegado vivita y coleando hasta nuestros días. Alivia el dolor, mejora la circulación y la sensación de piernas cansadas, tonifica, drena, depura...


Ingredientes:

  • 150 ml de agua de azahar
  • 150 ml de vodka o alcohol 
  • 3 cucharadas de menta fresca 
  • 3 cucharadas de pétalos de rosa 
  • 3 cucharadas de romero
  • 3 cucharadas de lavanda
  • 1 cucharada de piel de limón rallada
Primero trituráis todas las plantas y las ponéis en un frasco de cristal con el alcohol y el agua de azahar. Si no tenéis rosas a mano, ahora está un poco difícil, podéis poner mitad de agua de azahar y mitad de rosas o añadir al preparado unas gotas de aceite esencial de rosa. Dejáis reposar la mezcla durante 15 días agitando el frasco cada día. Pasados los quince días coláis la colonia y la dejáis reposar otras dos semanas en un lugar oscuro y sin agitarla, la filtráis y ya podéis utilizarla. Ya me diréis que tal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario